Hola! Después de las vacaciones, semana santa y el tornado de marzo volvimos con una receta doble! En casa me venían reclamando que hace mucho que no hacía pan casero, y la verdad es que un poco por cuidado físico y otro por falta de tiempo, hacía mucho que no ponían las manos en la masa de un buen pan. Por eso quise animarme a la baguette, con su corteza crocante y su interior tierno, pero como sello característico, quizás, de este blog, aposté a la baguette 100% integral. Quedó buenísima, para qué les voy a mentir! mi nueva testeadora de panes, la pequeña Ela probó y aprobó la creación, así que podemos decir que salió rico! Y para acompañarlo hice una pasta de aceitunas verdes facilísima, hasta me da vergüenza decirles que es una "receta". Aprovechando la horneada estrené un súper cuchillo panero Arcos, línea Riviera, recién adquirido a través de Lecuine, que muy pronto tendrá sede también en Argentina! Bueno, ahora sí, les comparto la(s) receta!
El pan árabe o pan de pita es un pan que prácticamente no tiene
miga, lo que lo convierte en una excelente opción para los que se están
cuidando, o simplemente para quienes prefieren un pan más liviano. En este caso
yo los hice en una versión más pequeña, porque como tenía invitados a casa, quería agasajarlos
con unos sándwiches de carne con morrones y berenjenas asadas. El pan de pita
no requiere de tanto levado, como el pan tradicional, y por su forma es ideal
para abrir como si fuera un sobrecito y rellenarlo con lo que más nos guste:
desde pollo, carne, atún, vegetales crudos o cocidos. También son muy ricos
para comer con dips de lo que quieran o con hummus. ¡Va la receta!
Hola! Les cuento que este pan, que en realidad es más parecido a un budín tanto por su textura como por su preparación, es un manjar muy fácil de hacer por lo que podemos pedir ayuda a los más bajitos de la casa. A casi todos los chicos les gustan las bananas así que este pan les va a encantar. Está buenísimo para comer en el desayuno porque los va a llenar de energía y van a quedar satisfechos hasta la próxima comida. En casa fue un éxito y arrancamos las mañanas con todas las pilas para encarar el día, además con el embarazo este pan me viene muy bien para evitar los bajones de hambre, ¡y es mucho mejor que cualquier golosina del kiosco! Es para incorporarlo al recetario cotidiano. ¿Lo hacemos?
Cuando estuvimos con Rami en París una de las cosas que más disfrutamos de esa hermosa ciudad fue su pan. ¡Las panaderías parisinas tienen gente haciendo fila en la puerta! Y no es para menos, porque la variedad y el sabor que tienen esos panes es prácticamente inigualable.
Son un montón los parisinos que caminan con el pan bajo el brazo, y no sé cómo hacen pero ¡no engordan! Mientras tratamos de dilucidar el misterio de la dieta francesa los invito a disfrutar del pan brioche, un pan suave, un tanto dulzón, con una miga súper esponjosa y muy aromático. Se puede usar para comer en cualquiera de las cuatro comidas porque acompaña muy bien tanto lo salado y como lo dulce.
Después de haber probado el pain au chocolat en París, el parámetro fue tan alto que después me costó mucho encontrar ese sabor en otro lado. Lo cierto es que la materia prima no es la misma y cambia de acuerdo al país en el que vivamos. De todos modos ¡no hay que perder las esperanzas! Si seguimos esta receta podemos sorprender en casa con una riquísima factura casera. De paso nos damos el gustito de amasar y aprendemos un poco de la maravillosa boulangerie francesa.
Para navidad, como les conté algunos posts atrás, nos tocó ser anfitriones, y si bien todos colaboraron con algún aporte culinario, yo me esmeré para poder preparar varias cositas. Algunas entradas, ensaladas, los pan dulces, las garrapiñadas y el pan casero. Para salir del pan común decidí hacer una focaccia, que a mi familia tanto le gusta, pero basada en la idea de "Recetas para compartir", el último libro de Juliana López May. Así es que preparé focaccia enrollada y la verdad es que salió buenísima y súper vistosa! La receta original lleva tapenade de aceitunas y orégano fresco, y también ofrece la opción de hacerla con pesto de tomates secos o pesto común, las tres alternativas pintan muy ricas! Como no me alcanzó el tiempo para ir a comprar los ingredientes de la tapenade, la hice con lo que tenía en casa para la ocasión: ciboulette (que me encanta!), reggianito y semillas de sésamo, y saboricé la masa con un rico curry lo que le dio un toque especial de sabor. Va la receta!
Ingredientes:
Harina blanca: 1kilo
Curry (el de su gusto): 1 cucharada
Sal: 1 cucharada
Azúcar: 1 cucharadita
Levadura: 30grs
Agua tibia: cantidad necesaria
Aceite de oliva: 5 cucharadas
Ciboulette: La mitad del ramito que se vende en la verdulería
Queso reggianito: 100/150grs
Semillas de sésamo: cantidad necesaria
Procedimiento:
Disolver la levadura en agua tibia con una cucharadita de azúcar y un puñado de harina, dejar reposar 15 minutos. En un bol poner la harina y mezclarla con la sal y el curry, hacer un hueco en el medio y poner el aceite y la levadura. Amasar bien por 5/10 minutos y dejar levar en el bol tapado con un film o un repasador, por 40 minutos aprox. Una vez que levó desgasificar y amasar un poco más. Estirarla como si fuera una pizza rectangular y ahí mismo ponerle la ciboulette cortada chiquita, el queso reggianito y las semillas de sésamo previamente tostadas (o los ingredientes que tengan en sus casas). Hacer el rollo y cortarlo en rodajas no muy gruesas. Colocar los rollitos en una placa con rocío vegetal o aceite, y dejar levar nuevamente por otros 40 minutos. Antes de hornearlos rociarlos con aceite de oliva (por los surcos). Hornear por 30/40 minutos a temperatura media.
Quedan súper esponjosos y muy sabrosos!, ideales para la picada de entrada o para acompañar una pasta.
Estas focaccias las preparé para el cumpleaños de mi suegro, que les conté hace un par de posts. También es uno de mis tradicionales, me encanta preparar (y comer) focaccia y siempre es un éxito! Uno de los grandes inventos de la cocina italiana.
Ese sábado en mi jornada culinaria me di una buena dosis musical, nada más lindo que escuchar música mientras se cocina! Y aproveché que Rami no estaba para poner bien fuerte Los Piojos (no le gustan demasiado, así que intento no torturarlo jaja!) y el disco solista de Ciro y Los Persas, que vengo escuchando seguido y me gusta mucho.
Les dejo un temita lindo para escuchar mientras leen la receta:
Ingredientes:
Masa:
500grs de harina (puede ser 250 grs de harina común y 250grs de harina integral)
Agua tibia: 250 cm3 aprox
sal: una cucharada Aceite de oliva: 75cm3
25grs de levadura
Agua tibia (para el fermento): cantidad necesaria
Azúcar: (una cucharadita)
Nota: pueden hacerlo con levadura seca, en ese caso se omite el fermentado.
Agregados de sabor (estos ingredientes pueden variar de acuerdo a lo que les guste y lo que tengan)
Aceitunas (verdes o negras)
ciboulette Romero: 1 cucharada de té Tomillo: 1 cucharada de té
2 dientes de ajo Tomates secos (previamente hidratados)
Condimentos a gusto: x ej. pimentón, ají molido
Sal: 1cucharada
Queso estilo parmesano, sardo o reggianito: En hebras o rallado
Semillas: las que tengan.
(otras opciones son, cebolla salteada con un poquito de orégano, morrón asado en la hornalla, tomates confitados, verdeo o puerro salteado, etc)
Preparación: Desmenuzar la levadura en un poquito de agua tibia, una cucharada de harina y una cucharadita de azúcar, dejar descansar tapado con papel film por 10 minutos. En un bol colocar la harina con la sal, el romero, el tomillo y mezclar. Hacer un hueco en el medio y agregar el fermento (levado), y el aceite de oliva. Agregar agua tibia de a poco, ir amasando siempre hasta que sentir que se forma una masa blandita, pero consistente, que no quede pegagosa. Cuando esté lisita sobar bien la masa, estirando sobre la mesada con la mano como si fuera un elástico y la volvemos a acomodar, así varias veces por 5/10 minutos aprox. Aprovechen para descargar tensiones y denle unos buenos golpes sobre la mesada. Así la masa genera gluten y queda esponjosa. Una vez amasada poner en un bol y tapar con un repasador o con papel film y dejar reposar por 40 minutos/1 hora.
Una vez que la masa levó, sacarle el aire amasándola un poco. Agregarle las aceitunas cortaditas, el tomate cortado en tiritas, la ciboulette, las semillas, y el queso (o los ingredientes que hayan elegido). Si es necesario y para poder unir mejor los ingredientes, agregarle a la masa un poco de harina así no queda pegajoso.
Darle la forma que quieran, pueden ser dos o tres panes, uno grande o varios chiquitos. En una asadera con un poquito de aceite colocar el bollo o los bollos y dejar levar una vez más. Para decorarlo queda lindo hacerle un corte suave con una tijera, y pintarlo con yema o directamente con un poco de aceite de oliva. Le pueden agregar las semillitas que tengan en casa.
Una vez que levó, llevar a horno precalentado a temperatura moderada (180°), con un jarrito de agua sobre el piso del horno para que el calor circule parejo y no se queme la base. La cocción es de aproximadamente 40 min. Para darnos cuenta si está listo golpearlo con el mango de un cuchillo, si suena hueco está OK. Una vez retirado dejar enfriar, pero en un lugar que no le llegue mucho aire y tapadito para que mantenga su humedad.
Muy rico para una entrada acompañado con dips, quesos y fiambres.
Tip: Mantenerlo siempre tapado con un repasador limpio o en una bolsa de papel (en las de nylon se humedece). Cuando haya perdido su frescura pueden cortarlo en cuadraditos y rociarlos con aceite de oliva calentándolos en una placa por 15 minutos más o menos. Una vez listos dejar enfriar y guardar en un frasco grande Así tienen croutons listos para comer en ensaladas o sopas. También pueden hacer tostadas, para bruschetas, con el mismo procedimiento (si no tienen focaccia se puede usar otro pan, agregándole ajo y orégano picadito por encima). Cuando les sobre pan no lo tiren, hay muchas opciones antes. Tostadas, croutones, pan rallado, o directamente lo freezan y lo descongelan unos minutitos en el microondas o directamente en el horno.
Anoche con Ram andábamos con ganas de prepararnos el tan mentado Hot Pastrami, básicamente un sandwich con bastantes fetas de pastrón pasado previamente por vino tinto caliente. El pan integral lo hice yo así que aprovecho para compartir la receta, en esta oportunidad hice un combinadito con harina de centeno e integral y valió la pena.
Hacer pan casero es una experiencia muy linda, tanto por el proceso como por el resultado, lo recomiendo!
Ingredientes (para un pan mediano o dos panes chicos)
Harina integral super fina: 200grs.
Harina de centeno: 150grs.
Harina blanca: 150grs.
Levadura: 25grs.
Sal: 1 cucharada.
Azúcar: 1 cucharadita
Aceite: 1/4 de taza
Agua: 1 taza
Procedimiento:
Disolver la levadura en agua tibia con una cucharadita de azúcar y un puñado de harina, dejar reposar por 5 o 10 minutos para que se forme el fermento.
En un bowl poner las harinas e incorporarle la sal, hacer un hueco y colocar el fermento de la levadura, y el aceite. Unir bien los ingredientes, desde adentro hacia afuera, y de a poco ir agregándole el agua (tibia), a medida que la masa lo vaya pidiendo. La masa integral no es tan suave ni tan regular como la blanca, y necesita líquido, hay que encontrar el punto, si les queda seca el pan sale duro, se van a dar cuenta a medida que van amasando.
Juliana López May en su libro (que a mí me encantó) dice dos cosas muy útiles: es conveniente ir probando de a poco la harina integral, mezclando siempre con blanca, primero 70% blanca y 30% integral, después 50% y 50% y así hasta que se acostumbren y la conozcan. Otra cosa es que no necesita tanto amasado como la blanca, una vez que se formó la masa le dan un leve amasado y listo, la dejan reposar.
Dejarla reposar alrededor de 40' en el mismo bowl, tapado con un repasador en un lugar tibiecito, yo generalmente lo pongo encima de la cocina con el horno prendido al mínimo. Una vez que reposó hay que amasarla para sacarle el aire que se formó, en ese amasado le pueden agregar semillas de las que quieran, yo le puse sésamo y girasol, y un poco de semillas de kummel, un condimento muy parecido al comino que para el Hot Pastrami le quedaba muy bien. Poner en una asadera con un poco de aceite o fritolim y darle la forma que nos guste, dejar reposar 30' más. Una vez que creció le podemos hacer unos tajitos leves en la superficie y, si les gusta, pintarlo con un poco manteca o yema de huevo y encima tirarle unas semillitas más para decorarlo, las que quedan muy lindas son las de amapola. Hornear por 25' más o menos (de acuerdo al horno), y sugiero poner un jarrito de agua en el piso del horno para que no se queme la base y el calor sea uniforme. En el libro "Comer & pasarla bien" Narda dice que para darse cuenta si el pan está listo hay que golpearlo, si suena hueco, ya está! Dejarlo enfriar antes de cortar, lejos de posibles corrientes de aire, y a comer!
El viernes pasado fuimos con Rami a cenar a lo de mi mamá y Albert, su pareja desde hace más de 25 años. Cuando yo era chica, por aquellos tiempos en los que vivía con ellos, la que solía cocinar en casa era mamá que, sinceramente, no era muy amante de la cocina (sí de los libros) pero se defendía. Yo tenía mi vía de escape cuando me quedaba con Mamama y el Abuelo Nacho, pero Albert no tenía demasiadas opciones, con lo cual, y un poco en defensa propia, un tiempo después empezó a desarrollar un especial interés por la cocina y los vinos.
Hoy Albert es un gran cocinero y cada vez que vamos a comer a su casa nos recibe con manjares para comer y beber.
Ah, y es un fanático del blues, así que esta receta va musicalizada por Buddy Guy y Memphis Slim: When Buddy comes to town
El viernes la noche nos recibió con esta picada gourmet y este rico vino:
Albert reversionó una receta que hizo Dolli Irigoyen en su programa de El Gourmet, y preparó un pan de puerros y otro de calabaza. Muy ricos, con una textura suave tipo soufflé.
Ingredientes:
Queso blanco: un pote grande
Harina 000 ó 0000: 200 grs.
Huevos: 3
Polvo de hornear: 2 cucharaditas.
Para el de puerro: Puerro previamente salteado (más o menos 2 puerros medianos)
Para el de calabaza: 1 calabaza chica hecha puré (ojo con el líquido, traten de hacerla al horno, al microondas, o en la vaporera para que no tenga tanto)
Sal y pimienta a gusto
Procedimiento:
Por un lado mezclar el queso blanco con los huevos hasta que queden bien ligados. Incorporar los puerros salteados, o el puré de calabaza. Aparte mezclar la harina con el polvo de hornear e incorporar a la mezcla anterior. Poner todo en un recipiente tipo budinera previamente enmantecado y enharinado (o forrado con papel manteca), y llevar a horno 180° (marca de horno 4 - temperatura moderada) por 30-40 minutos.
Albert combinó el pan de calabaza con un queso tipo Gouda.